CRÓNICA | Real Sociedad 2-1 Espanyol: Primer triunfo en Anoeta tras cinco meses gracias a Oyarzabal y los contraataques
La Real Sociedad logró su primera victoria liguera de la temporada imponiéndose al Espanyol en un partido marcado por los goles de Barrenetxea y Óskarsson, el regreso al triunfo local y las expulsiones técnicas en el tramo final.
La Real Sociedad regresó al Estadio de Anoeta con una necesaria victoria por 2-1 contra el Espanyol en la tercera jornada de LaLiga EA SPORTS 2026-2027. Los goles de Ander Barrenetxea y Orri Óskarsson, ambos tras asistencias decisivas de Mikel Oyarzabal, permitieron al conjunto donostiarra sumar sus primeros tres puntos del curso. Real sociedad espanyol protagonizó un encuentro parejo, decidido por la eficacia local en los momentos clave frente a un rival que luchó hasta el final y que encontró el empate provisional por medio de Roberto Fernández justo antes del descanso.
El equipo dirigido por Pellegrino Matarazzo, que no ganaba como local desde hacía casi cinco meses, logró romper la racha negativa en su estreno de la temporada como anfitrión tras dos derrotas iniciales ante Real Madrid y Betis. La victoria da margen a la Real Sociedad tras un inicio complicado, mientras que el Espanyol acumula su segunda derrota consecutiva en el arranque de la competición. El partido se vio condicionado en el tramo final por la expulsión de Matarazzo y su segundo técnico por protestar durante la atención a Remiro, en uno de los momentos de mayor tensión de la tarde.
Primera mitad: Barrenetxea adelanta a la Real, reacción y empate del Espanyol al borde del descanso
El impulso de Anoeta fue patente desde los primeros minutos. La Real Sociedad, motivada por reencontrarse con la victoria ante su afición tras una larga sequía casera, intentó hacerse con el control del partido. El Espanyol, por su parte, se mostró compacto y buscó cerrar espacios, consciente de la responsabilidad de evitar encajar una segunda derrota consecutiva en el arranque de LaLiga jornada 3.
El premio para los locales llegó antes de la media hora de juego. Tras una buena combinación en la frontal, Mikel Oyarzabal filtró un pase preciso a Ander Barrenetxea, que definió desde dentro del área para abrir el marcador y devolver la esperanza a la grada de Anoeta. La intensidad del partido aumentó tras el gol, con un Espanyol que trató de reaccionar adelantando líneas y mostrando una mejoría progresiva.
El ritmo se mantuvo alto, aunque las aproximaciones de ambos carecieron de claridad hasta el tramo final del primer tiempo. Justo cuando la Real Sociedad buscaba replegarse y administrar la ventaja, el Espanyol encontró recompensa a su insistencia: una jugada rápida permitió a Roberto Fernández plantarse ante Remiro y batirle con un remate ajustado, estableciendo el empate al filo del descanso.
Así, el duelo alcanzó el intermedio igualado, con la Real Sociedad penalizada por no cerrar su área y el Espanyol reforzado por su capacidad de reacción inmediata, lo que anticipaba una segunda parte llena de alternativas.
Segunda mitad: Orri Óskarsson decide el duelo, polémica en los banquillos y la Real vuelve a sonreír en Anoeta
Tras la reanudación, ambos equipos mantuvieron la intensidad, pero fue la Real quien aprovechó la primera gran ocasión del segundo tiempo. Mikel Oyarzabal, otra vez protagonista en la generación de juego, condujo una rápida transición ofensiva y asistió a Orri Óskarsson, que finalizó la jugada con un disparo certero para poner el 2-1 en el minuto 62. El gol llegó tras un nuevo contraataque, una de las armas más efectivas del conjunto donostiarra en la tarde.
El Espanyol respondió aumentando la presión y adelantando posiciones, decidido a buscar el empate. Sin embargo, la defensa local aguantó y Remiro, pese a requerir asistencia médica en el tramo final, respondió con solvencia cada vez que fue exigido. Los visitantes llegaron a encadenar varias llegadas peligrosas, aunque sin éxito de cara al gol.
La tensión creció cuando, mientras Remiro era atendido sobre el césped, el técnico Pellegrino Matarazzo y su segundo fueron expulsados por el colegiado tras airadas protestas, un episodio que acentuó la crispación en los minutos definitivos. El propio Manolo González, técnico del Espanyol, criticó tras el partido la contundencia de la Real Sociedad a la contra, lamentando la concesión de ambos goles en transiciones rápidas.
Los últimos instantes estuvieron marcados por la entrega del Espanyol, que buscó el empate hasta el final, y la determinación de la Real Sociedad para no dejar escapar el triunfo en su fortín. El pitido final fue un alivio y una celebración para Anoeta: la victoria local pone fin a casi cinco meses sin ganar en casa y permite a los de Matarazzo mirar al futuro liguero con mayor confianza tras este exigente inicio de campeonato.