CRÓNICA | Athletic Club 0-0 Alavés: Sivera detiene al líder en una tarde de dominio sin premio
El Athletic Club mandó en la posesión y en las ocasiones, pero tropezó con Antonio Sivera y no pasó del empate sin goles ante un Alavés sólido y práctico antes del parón internacional.
La séptima jornada de LaLiga EA Sports dejó un empate sin goles entre el Athletic Club y el Deportivo Alavés en San Mamés, un duelo marcado por el absoluto dominio rojiblanco frente a la solidez defensiva visitante. El encuentro quedó definido por una ocasión clave: el penalti detenido por Antonio Sivera a Oihan Sancet en el minuto 69, acción que simbolizó la frustración local tras una tarde de insistencia ofensiva, muchas aproximaciones y nula eficacia de cara al gol. Pese a los 47.254 espectadores que poblaron las gradas esperando una alegría antes del parón internacional, el marcador no se movió del 0-0 y el Athletic Club vio cortada su racha en un choque en el que la frase clave ‘athletic club alavés’ resume a la perfección el pulso entre dominio y resistencia.
En un contexto en el que el Athletic aspiraba a encadenar su cuarto partido sin perder, el duelo ante el Alavés se transformó pronto en un ejercicio de paciencia para los de Edin Terzić. El conjunto local acaparó cerca del 69 % de la posesión y lanzó hasta 24 remates –aunque solo seis de ellos entre los tres palos–, pero la falta de acierto frente a la portería y la eficacia de Sivera bajo palos allanaron el camino para un empate con sabor amargo. El equipo de Quique Sánchez Flores, tras dos derrotas seguidas, resistió las embestidas y logró el punto que buscaba para reforzar su colchón en la clasificación, mientras la afición rojiblanca abandonaba el estadio entre la decepción y el alivio de mantener la imbatibilidad en casa.
Primera mitad: dominio del Athletic y bloque bajo alavesista
Desde el pitido inicial, el partido dejó claras sus intenciones: el Athletic Club controló la posesión del balón, se instaló en campo contrario y buscó generar peligro por ambas bandas, especialmente a través de Nico Williams e Iñaki Williams. El Alavés, fiel a su planteamiento pragmático, priorizó proteger su portería, defendiendo en bloque bajo y tratando de no conceder espacios a los rojiblancos. A pesar del empuje local, la primera mitad avanzó sin grandes sobresaltos para Antonio Sivera, ya que la mayoría de los remates se toparon con la ordenada defensa visitante o se marcharon desviados.
El guion apenas varió durante los primeros 45 minutos. Oihan Sancet y Gorka Sancet intentaron romper líneas, aunque la circulación de balón careció de la chispa necesaria para desbordar a la zaga rival. El equipo de Quique Sánchez Flores apenas inquietó a Unai Simón, limitándose a dos tímidos acercamientos que no pusieron en aprietos la meta rojiblanca. La tónica dominante fue la posesión abrumadora del Athletic Club y la tenacidad defensiva del Alavés, que llegaba al descanso con la satisfacción de haber contenido las acometidas rivales en la liga EA Sports jornada 7.
Segunda mitad: penalti detenido por Sivera y frustración en San Mamés
Tras el descanso, Edin Terzić exigió más rapidez y precisión en el último tercio del campo. Sus jugadores respondieron intensificando la presión y consiguiendo encerrar aún más al Alavés en su área. La pareja ofensiva formada por Iñaki y Nico Williams estiró líneas y forzó varias intervenciones de la defensa babazorra, pero el muro seguía sin ceder. Cuando por fin llegó la oportunidad más clara, el partido alcanzó su momento decisivo: en el minuto 69, Nahuel Tenaglia cometió penalti sobre Nico Williams tras una internada eléctrica. Sancet asumió la responsabilidad desde los once metros, pero su lanzamiento fue adivinado y repelido por un Antonio Sivera que se convertía en héroe de la tarde.
El penalti detenido por Sivera marcó el ánimo en San Mamés y amplificó la sensación de que la resistencia del cuadro alavesista podría resultar definitiva. El Athletic Club, empujado por su afición, siguió insistiendo con remates de Sancet, intentos de Yuri y una ocasión clara de Nico Serrano, pero el portero visitante volvió a responder con solvencia. El Alavés, que no remató a portería en toda la segunda parte, se dedicó a aguantar, defendiendo con todos sus efectivos y gestionando los últimos minutos con inteligencia. El pitido final de Víctor García Verdura selló un empate sin goles en San Mamés, con la posesión y los remates locales como datos estériles ante la eficacia defensiva y la actuación estelar de Sivera. El empate deja al Athletic Club en una posición agridulce antes del parón internacional y refuerza la moral defensiva de un Alavés que sumó un punto sufrido en uno de los estadios más exigentes de la competición.