CRÓNICA | Alavés 3-0 Getafe: el Alavés arranca LaLiga con un festival en Mendizorroza marcado por la expulsión de Femenía
El Deportivo Alavés debuta con contundencia ante su afición tras aprovechar la superioridad numérica y resolver el partido en un vibrante final ante el Getafe.
El Deportivo Alavés firmó un estreno inmejorable en la jornada 1 de LaLiga EA Sports 2026‑27 al vencer por 3-0 al Getafe en Mendizorroza. Ante la atenta mirada de casi 14 000 espectadores, el conjunto dirigido por Sánchez Flores supo esperar su momento en un encuentro que se mantuvo equilibrado durante más de una hora, pero que cambió radicalmente tras la expulsión de Kiko Femenía en la segunda mitad. Los goles de Nahuel Tenaglia, Mariano y Mikel Rodríguez cerraron una tarde de celebración para los locales en el regreso liguero ante su público, consolidando el respaldo de la afición y enviando un mensaje claro al resto de competidores sobre las aspiraciones y la fortaleza del Alavés en su estadio.
La evolución del partido mostró dos caras muy distintas. Durante la primera mitad, el Getafe mantuvo la iniciativa en la posesión, pero las ocasiones claras fueron escasas y el Alavés supo resistir sin conceder errores graves. La dinámica cambió a raíz de la rigurosa expulsión de Kiko Femenía, que permitió a los de Sánchez Flores adelantar líneas y ganar presencia ofensiva durante la segunda parte. Los goles llegaron tarde, pero supieron reflejar la progresión de los locales y el desgaste de un Getafe que terminó superado tanto en juego como en marcador. El resultado final refuerza la moral del Alavés y deja al Getafe obligado a reaccionar tras un debut con sensaciones complicadas.
Primera mitad: equilibrio tenso y pocas concesiones en Mendizorroza
La tarde en Mendizorroza arrancó con un ambiente de ilusión y expectación propia de una jornada inaugural de LaLiga. Desde los primeros compases, el Getafe trató de imponer control en el centro del campo, acumulando más posesión y buscando conexiones que inquietaran a la zaga albiazul. Sin embargo, el equipo local, guiado por la solidez que buscaba Sánchez Flores, se mantuvo bien posicionado y evitó riesgos innecesarios en su área.
Durante el primer tiempo, las opciones ofensivas sobre cada portería fueron limitadas y el partido se desarrolló bajo un tono de respeto mutuo y prudencia táctica. El Alavés apostó por un bloque ordenado, esperando la oportunidad de lanzar alguna transición, mientras que el Getafe, aunque dominaba la circulación, no logró traducir la posesión en situaciones de verdadero peligro. El resultado Alavés Getafe seguía abierto, mostrando a ambos equipos con cuentas pendientes de atreverse más. Ninguno de los dos conjuntos logró romper el equilibrio antes del descanso, dejando la sensación de que cualquier detalle podría cambiar el balance tras el paso por vestuarios.
Segunda mitad: la expulsión de Femenía inclina el duelo y desata la pegada del Alavés
El desarrolló del partido cambió tras la reanudación, cuando la intensidad empezó a crecer y el Alavés dio un paso adelante. Fue entonces cuando la expulsión de Kiko Femenía, una acción que marcó la tarde en Mendizorroza, alteró definitivamente el guion establecido. Con un jugador más, el cuadro local asumió el control del encuentro, encimó a su rival y encontró los espacios necesarios para generar peligro.
Los minutos posteriores a la tarjeta roja fueron una declaración de intenciones por parte de los locales, que multiplicaron sus llegadas y obligaron al Getafe a retroceder cada vez más. La resistencia visitante se mantuvo hasta el minuto 73, cuando Nahuel Tenaglia aprovechó un balón suelto para abrir el marcador y levantar al público de sus asientos. El primer tanto liberó tensiones y reforzó la confianza del Alavés, que siguió atacando frente a un rival lastrado por la inferioridad numérica y el desgaste.
Con el Getafe volcado tímidamente en busca del empate, el Alavés encontró espacios para sentenciar el resultado en los instantes finales. Primero fue Mariano quien, en el minuto 90+1, amplió la ventaja tras una rápida transición que evidenció el cansancio de los visitantes. Apenas unos minutos después, Mikel Rodríguez cerró la cuenta con el 3-0 definitivo en el 90+4, poniendo el colofón a una actuación colectiva que hizo vibrar a la grada durante los compases finales. El pitido final certificó la victoria local y dejó a los de Mendizorroza con motivos para creer tras el exitoso inicio liguero.