CRÓNICA | Osasuna 1-1 Rayo Vallecano: Budimir alcanza los 100 goles en LaLiga y el Rayo rescata un punto en El Sadar

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El empate entre Osasuna y Rayo Vallecano, marcado por el gol número 100 de Ante Budimir en Liga, detiene la mala racha navarra ante un conjunto madrileño dominante en la posesión durante la séptima jornada de LaLiga EA Sports.

Acción de partido entre Osasuna y Rayo Vallecano en El Sadar en LaLiga EA Sports

Osasuna y Rayo Vallecano firmaron tablas (1-1) en el estadio El Sadar, en un partido que abrió la séptima jornada de LaLiga EA Sports 2026 y que tuvo como gran protagonista a Ante Budimir. El delantero croata adelantó a los rojillos en el primer cuarto de hora con una volea precisa desde el área, celebrando lo que para muchos fue su gol número 100 en la competición, aunque algunas estadísticas aún lo sitúan en 99 por una polémica sobre un autogol anterior. Sin embargo, la alegría navarra se disipó en el arranque del segundo tiempo, cuando Sergio Camello, tras asistencia de Adrià Pedrosa, restableció el equilibrio para los madrileños y sentenció el reparto de puntos.

El duelo fue especialmente trascendente para Osasuna, que llegaba en un momento delicado tras tres derrotas consecutivas y la reciente salida de su director deportivo Braulio Vázquez, lo cual añadía presión al equipo de Pamplona. A pesar de que el Rayo Vallecano dominó el 60% de la posesión y llevó el peso ofensivo, la defensa local resistió sin sufrir grandes sobresaltos, mostrando una mejoría respecto a sus recientes actuaciones. El punto permite a los rojillos frenar su caída, aunque todavía con deberes pendientes, mientras que el Rayo mantiene su regularidad fuera de casa y suma un empate trabajado en uno de los campos más exigentes del campeonato.

Primera mitad: Budimir desata la esperanza y Osasuna se aferra al marcador

El inicio del partido mostró la tensión acumulada por Osasuna. Los locales, necesitados de respuesta tras una negativa racha de resultados, entraron con energía y buscaron rápido el área rival, aunque fue el Rayo Vallecano el que comenzó a adueñarse del balón. A pesar de la superioridad en la posesión de los de Audero, Osasuna resistió de manera ordenada en defensa y esperó su oportunidad para golpear. Esa ocasión llegó a los 16 minutos, cuando una jugada combinada permitió a Ante Budimir enganchar una volea precisa en el área, abriendo el marcador y alcanzando una cifra simbólica, su centenario gol (o 99 según algunos registros) en la Liga.

La ventaja dio confianza a los navarros, aunque el guion no cambió: Rayo Vallecano mantuvo el dominio territorial y el control del balón, pero se encontró con una línea defensiva bien plantada. Catena y U. Santos, apoyados desde los laterales por Arguibide y Rico, tapaban cualquier intento visitante de generar peligro real. Aitor Fernández apenas tuvo que intervenir, ya que los acercamientos del Rayo no se tradujeron en ocasiones claras antes del descanso. Osasuna, aunque menos activo en ataque, supo conservar su mínima renta hasta el entretiempo, ante un rival que no encontró el modo de convertir la posesión en remates peligrosos.

Segunda mitad: Camello frena la reacción local y deja en tablas el osasuna rayo vallecano

El paso por vestuarios trajo consigo el golpe definitivo del Rayo Vallecano. Apenas cinco minutos después del reinicio, los madrileños aprovecharon su continuidad en el dominio del juego y encontraron el camino del empate gracias a la conexión entre Adrià Pedrosa y Sergio Camello. El lateral izquierdo se incorporó al ataque para filtrar un pase al corazón del área que Camello no desaprovechó, fusilando a Aitor Fernández e igualando el partido. El empate cambió momentáneamente el ánimo en El Sadar y devolvió al Rayo la posibilidad real de llevarse algo más que un punto.

Con el 1-1, el ritmo del encuentro se estabilizó, con un Rayo Vallecano que mantuvo su apuesta por gestionar la posesión y continuó intentando desbordar por bandas, pero sin encontrar la última conexión ante una zaga rojilla muy concentrada. Por su parte, Osasuna buscó el repliegue ordenado y apostó por alguna transición rápida, especialmente a través de Kike Barja y Rubén García, aunque sin demasiada profundidad. Las intentonas locales para recuperar la iniciativa se toparon con una defensa madrileña bien organizada en torno a Sadick y Lejeune, mientras que los cambios introducidos por ambos equipos apenas modificaron el rumbo. En los minutos finales, el esfuerzo defensivo de Osasuna resultó suficiente para evitar una cuarta derrota, sellando un empate trabajado que corta la mala racha y mantiene las opciones de mejora en Pamplona.

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