CRÓNICA | Celta 1-2 Osasuna: eficacia rojilla en Balaídos pese al dominio local

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Osasuna se impone al Celta en Vigo con goles de Ante Budimir y Raúl García, aprovechando sus pocas ocasiones para acercarse a los puestos europeos en LaLiga 2025-26.

Celta Osasuna disputan intenso partido en Balaídos con victoria visitante en LaLiga 2025-26

Celta Osasuna se resolvió con triunfo visitante por 1-2 en Balaídos, en el encuentro adelantado de la jornada 23 de LaLiga 2025-26. El conjunto navarro exhibió una eficacia demoledora para batir a un Celta que, pese a dominar la posesión y acumular llegadas peligrosas, se quedó sin premio ante su afición. Los goles de Ante Budimir en el primer tiempo y Raúl García en el tramo final sellaron la victoria de Osasuna, mientras que Borja Iglesias igualó momentáneamente desde el punto de penalti tras la revisión del VAR. En total, 18.705 espectadores presenciaron cómo los vigueses, con más intentos y fútbol, vieron escaparse los puntos ante la solvencia ofensiva y el acierto visitante.

En un duelo marcado por el contraste entre dominio y contundencia, Osasuna supo resistir los mejores momentos del Celta y castigar sus errores. Bajo la dirección de José Luis Munuera Montero como árbitro principal, el equipo de Pamplona alargó su buena racha –tres victorias y un empate en los últimos cuatro partidos– y dio un golpe en la mesa para asomarse a la parte noble de la clasificación. Pese al esfuerzo local y la superioridad estadística en posesión y remates, fue la eficacia de Osasuna la que inclinó la balanza. Así, la derrota deja al Celta estancado y refuerza la candidatura rojilla para pelear por puestos europeos en la recta definitiva del campeonato.

Primera mitad: Osasuna golpea primero ante un Celta superior en juego

La puesta en escena del Celta fue ambiciosa desde el pitido inicial, tratando de hacer valer su fortaleza en Balaídos y estableciendo el control del balón. Con más de un 57 % de posesión durante el primer tiempo, los locales buscaron abrir el marcador a través del juego elaborado y las llegadas de Hugo Álvarez y Borja Iglesias, pero se encontraron con una zaga roja bien posicionada. Osasuna, lejos de encerrarse de forma pasiva, apostó por la resistencia y la verticalidad: aprovechaba cada recuperación para lanzar transiciones rápidas e intentar aprovechar los espacios que dejaba el equipo gallego.

La ocasión más clara para los vigueses llegó al filo del descanso cuando Hugo Álvarez se plantó solo ante Sergio Herrera tras una buena jugada colectiva. Sin embargo, el portero rojillo salvó el empate con una intervención crucial, sosteniendo la ventaja visitante en un momento determinante. Antes, en el minuto 35, Osasuna había dado el primer golpe cuando Ante Budimir, en una acción letal y precisa, conectó un remate de cabeza para firmar el 0-1. Fue un mazazo para el Celta, que hasta ese instante había generado más fútbol y sensación de peligro sin conseguir traducirlo en goles. El tramo final del primer periodo evidenció el crecimiento celeste, pero la solidez de la defensa visitante y la inspiración de Herrera permitieron a los de Pamplona llegar al descanso con ventaja.

Segunda mitad: reacción del Celta y sentencia de Osasuna

Después del paso por vestuarios, el partido siguió bajo el mismo guion estadístico: el Celta controlando las acciones y buscando el empate con insistencia. No tardó en encontrar recompensa tras una acción revisada por el VAR, que señaló penalti a favor de los vigueses. Borja Iglesias asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros, igualando el marcador en el minuto 53 para desatar la esperanza en Balaídos. El tanto espoleó a los locales, que intensificaron su presión y multiplicaron los disparos, llegando a sumar 18 remates frente a 8 del conjunto rojillo.

Sin embargo, el resultado Celta Osasuna pone de relieve las diferencias en eficacia y pegada que a menudo deciden partidos en LaLiga 2025-26. A medida que avanzaba la segunda mitad, la ansiedad empezó a apoderarse de los celestes, mientras Osasuna aguardaba su oportunidad para lanzar un zarpazo definitivo. Esa ocasión llegó en el minuto 79, cuando Raúl García aprovechó un desajuste defensivo para batir a la zaga local y anotar el 1-2. El último tramo fue un intento a la desesperada del Celta, volcado en ataque y buscando al menos el empate, pero sin éxito ante la firmeza navarra. El pitido final de Munuera Montero rubricó otra lección de eficacia visitante y deja al Celta con la sensación de haber merecido más, mientras Osasuna sale reforzado para pelear los puestos de privilegio en las próximas jornadas.

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